Como en el cuento de la Bella Durmiente, Julie Driscoll pasó de quinceañera del club de fans de los Yarbirds a estrella radiante del pop después de ser descubierta por Giorgio Gomelsky, el productor del grupo. En 1967, aún por cumplir veinte años, empezó con Brian Auger & The Trinity su etapa musicalmente más gloriosa. De ese mismo año es Open, un gran álbum en el que no falta jazz rítmico y blues sudoroso. En ‘Tramp’, diálogo a una sola voz sobre el amor como primer valor, la fascinante Julie está rodeada de un tempestuoso acompañamiento, con Brian Auger al órgano Hammond.
(Trampero, puedes decir bien alto / Que no llevo ropas del continente / Ni sombreros Stetson / Pero soy una persona amorosa / Sí, mamá lo fue, y papá también / Soy hija única / Amar es lo único que sé hacer / Dí que soy campestre / O recién salida del bosque / No importa, si eso te hace sentir bien / Pero yo soy una persona amorosa / Mamá y papá también lo fueron … / Amar es lo único que sé hacer)
(Colaboración de Javier Parrilla Romero)
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