Las drogas de la era hippy ya no tenían los mismos efectos, Vietnam era cementerio nacional y la violencia fue la única manera que vieron algunos de resolver las diferencias raciales. Sly Stone no estaba de humor para componer nada agradable.
¿Por qué es tan bueno este disco? Greil Marcus, quirúrgico analista de la cultura norteamericana, dijo sobre él en su libro Mystery Train: "Es una obra áspera y perturbadora que se puede ignorar e incluso despreciar, pero que no se puede dejar de lado". Nebulosa, incómoda, audaz y paranoica, esta descarga de funk-rock es hoy, con el mundo temblando y temeroso, tan esencial como lo fue en 1971. [Carlos Marcos, El País]
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