SHE’S A RAINBOW (The Rolling Stones, 1967)

Al publicar el Sgt. Pepper en 1967, los Beatles revolucionaron la idea que hasta entonces se tenía de un álbum rock tanto a nivel conceptual como en lo tocante a producción, arreglos, técnicas de grabación y sonido, causando gran impacto en el mundo artístico-cultural.

Brian Wilson, líder de los Beach Boys, se tomó aquella experimentación musical como un desafío personal de manera obsesiva e intentó conseguir darle respuesta con algo a la misma altura en el inacabado Smile, un álbum que finalmente vería la luz en 2004. Muchos más relajados que Wilson, los Rolling Stones también respondieron a aquella obra maestra de los Beatles con Their Satanic Majesties Request (1967). Y aunque Mick Jagger dijera, con humildad desacostumbrada, que en su contenido había mucha bazofia, ya los múltiples colores que adornaban la carpeta del álbum se prestaban a ser una metáfora de la revolución mental que agitaba las mentes. Los Stones se sintieron llamados a contribuir a la festiva movida londinense abrazando excepcionalmente el rock ácido y la psicodelia, y a incidir en el pensamiento y las actitudes de la masa juvenil con mensajes encubiertos. Los Beatles habían celebrado la imaginación desbordante con ‘Lucy In The Sky With Diamonds’ y ellos, para no ser menos, crearon una de sus más celebradas canciones en ‘She’s A Rainbow’, que, inspirada en Marianne Faithfull, arranca con las notas al piano de un fundamental Nicky Hopkins. [Extraído de El amor es la droga del rock & roll, Javier Parrilla, Lenoir Ediciones]

Escuchar SHE’S A RAINBOW

Comentarios

Deja tu comentario