NICK DRAKE, CANTOR DEL ALMA

A caballo entre los 60’ y 70’, Nick Drake parecía un personaje intemporal. Con un estilo vocal susurrado y tranquilo, fascinantes afinaciones abiertas y la capacidad de escribir melodías sin tiempo, sus canciones eran misivas del corazón para escucharlas en silencio.

Five Leaves Left (1969) y Bryter Later (1970) fueron dos auténticas joyas a las que contribuyeron, en algunos temas, músicos del entorno de Joe Boyd (Fairport Convention, Pentagle, John Cale), además de los arreglos de Robert Kirby.

La frustración por el fallido éxito comercial y una innata dificultad para comunicar desembocaron en una depresión que cobró forma en el lúcido e inquietante Pink Moon (1972), última obra maestra de su carrera antes de su prematura desaparición en 1974, que contribuyó a convertirlo en un personaje de culto y en una determinada influencia de numerosos cantautores intimistas. [Crónica del rock, Ezio Guaitamacchi, Redbook Editores]

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