Nuestro hombre prestó un mundo visionario a canciones torrenciales que desbaratan cualquier intento de lógica en la composición o las letras. Se estrenó con Safe As Milk (1967), un disco clásico, en donde el blues del Delta viene cargado de anfetaminas. Pero todos reconocen en Trout Mask Replica (1969) su obra cumbre, donde parece trasladar la energía blanca del desierto de Mojave en donde vivía a la sonoridad febrilmente atonal y polirrítmica característica de este disco doble. La complejidad planteada fue afrontada por la Magic Band, cinco músicos que permanecieron ensayando en semi reclusión durante seis meses. El resultado es una obra atemporal, atractiva y perturbadora por igual, como pueda serlo ‘El grito’, de Edvard Munch.
(Colaboración de Javier Parrilla Romero)

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