Dickey Betts se destapó como el brillante guitarrista y compositor que era, contribuyendo con la deliciosa ‘Revival’ y el extraordinario instrumental ‘In Memory of Elizabeth Reed’, donde el grupo homenajeaba a Miles Davis, y estaba basada en su canción ‘All Blue’, perteneciente al LP Kind of Blue. Gregg Allman, por su parte, aportaba cuatro canciones, la doliente ‘Please Call Home’, el exultante tema final ‘Leave My Blues at Home’, ‘Don’t Keep Me Wonderin’’, con un excelente trabajo al rulo de Duane y la armónica de Thom Doucette, y la deliciosamente ingenua ‘Midnight Rider’, coescrita con Kim Payne, que a partir de ahora se convertiría en su himno y en pieza indispensable en sus conciertos. Completaba el disco ‘Hoochie Coochie Man’ que, cantada por Oakley, se acababa transformando en una explosiva batalla entre las guitarras de Allman y Betts. The Allman Brothers Band llevaría el concepto de las dobles guitarras hasta su máximo nivel, empleándolas para tocar dos líneas melódicas que se servían de contrapunto la una a la otra y a la vez funcionaban juntas, tomando para ello como punto de partida las big bands de jazz y el suave balanceo del country. (Extraído del libro El legado de Duane: The Allman Brothers Band (1969-2019), de Jose Galván, Lenoir Ediciones)
IDLEWILD SOUTH (The Allman Brothers Band, 1970)
El segundo álbum de la banda vio la luz en septiembre y se situó en el puesto 38 de las listas. La portada del disco, simple hasta decir basta, presentaba una imagen en blanco y negro de las cabezas de los músicos.
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