Lo hizo acompañándose de músicos estelares (Mick Taylor, Steve Jordan, Ivan Nelville…) y el resultado fue Talk Is Cheap (1988), en el que, sin la presencia acaparadora de Mick Jagger, se dejaba ver el espíritu estoniano de corte clásico. Este hecho ponía de manifiesto que ahora los Stones carecían de la fuerza armonizadora de ambos. Y el grupo pasó por años de inanidad que no acabaron hasta la aparición de Voodoo Lounge (1994), saludado como el regreso a su anterior grandeza. Keith Richards, por su parte, continuó el trabajo en solitario con Main Offender (1992), un álbum de diez canciones que se repartían entre la emoción, el sentimiento y la vulnerabilidad, y se acomodaban con soltura entre variaciones de rythm & blues. (Javier Parrilla, rockandrollfolks.blogspot.com)
HATE IT WHEN YOU LEAVE (Keith Richards, Main Offender, 1988)
A finales de los ochenta, los Stones publicaron Dirty Work (1986), un álbum de fieras guitarras y ritmo desabrido, alejado del blues-rock vibrante que antes los había distinguido. Keith Richards decidió entonces hacer su estreno en solitario.
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