GRIEVOUS ANGEL (Gram Parsons, 1974)

El segundo disco de Gram Parsons en solitario, lamentablemente póstumo, es una maravilla que pone los pelos de punta por muchos motivos. Luminosas melodías contrastan con unas letras emotivas, melancólicas y a veces dolorosas, lo que unido al desenlace que ya todos sabemos crea un ambiente de alta emotividad.

Sobre todo emociona escuchar las excelsas armonías de las voces de Gram y Emmylou Harris, en una envidiosa plenitud juvenil. Buena muestra del contraste que comentaba es ‘Love Hurts’, una isla de dolor entre dos eufóricas canciones como ‘Ooh Las Vegas’ y el medley en directo que abre la cara B del álbum. El cierre con la estratosférica ‘In My Hour Of Darkness’, con las voces de Harris y Parsons armonizando a la perfección, en otro de esos momentos sobrecogedores del disco. Teniendo en cuenta las circunstancias de su grabación, y el hecho de que la viuda de Parsons cambiara bastante el resultado final, es casi un milagro que exista ese disco, punta de lanza de la combinación del country tradicional con sonidos más modernos. Algo que Parsons definió como Cosmic American Music y que luego conocimos simplemente como ‘americana’. En cualquier caso las etiquetas se quedan cortas con discos como este, modelos para un sonido y una forma de expresar sentimientos mediante canciones. De hecho, pocas veces la tristeza y la alegría se han dado la mano como en esta ocasión irrepetible, una fiesta de música y emociones con Parsons, Harris y acompañantes de lujo. (Fidel Oltra, ‘Hace 50 años’ Ruta 66)

Comentarios

Deja tu comentario