Las guitarras chirriantes se cruzan con sonidos de caverna y Cave amplía su gama de expresiones extremas con la colección de gemidos que baña la canción que da título al disco, sobre un mar de pulsaciones disonantes de piano. ‘Avalanche’, de Leonard Cohen, en versión alarmista, y una siniestra secuencia, la cara B del álbum original, culminada con ‘A Box For Black Paul’. Nick Cave & The Bad Seeds, en los albores de su visionaria mutación. (Jordi Bianciotto, RockdeLux)
FROM HER TO ETERNITY (Nick Cave, 1984)
El debut de Cave con The Bad Seeds constituye un rock viscoso y torturado, que transforma el influjo del imaginario bíblico en un paisaje muy visual, fundiendo los latigazos y coros de penitencia de ‘Well Of Misery’ con el rudismo psicópata de ‘Cabin Fever!’.
Comentarios
Deja tu comentario