EL TEMPLO DE LA BLACK MUSIC

Situado en pleno Harlem, el Apollo Theather fue fundado en 1860  por Edward Ferrero, que quería convertirlo en una sala de baile. Pero, en el curso del tiempo, el extraño destino de este lugar histórico le hizo cambiar varias veces de uso.

A finales del siglo se convirtió en un teatro, para luego transformarse en un centro de actuaciones cómicas y, en 1934, en un auditorio musical gracias a Bill Minsky, que lo abrió a los artistas de color con el famoso show Jazz à la Carte. Después de los fastos de las décadas de los 40 y 50, cuando pisaron aquel escenario los ases de la escena jazz más creativa y estimulante de la época (aquí se dieron a conocer Ella Fitzgerald y Sara Vaughan), en la década siguiente se convirtió en el templo de los artistas soyl y R&B, como James Brown, Aretha Franklin, Ottis Reding y Gladys Knight, entre otras muchas luminarias. En 1991 fue adquirido por el municipio de Nueva York. [Crónica del rock, Ezio Guaitamacchi, Redbook Editores]

 

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