Aparece tras un duro divorcio (¿de dónde vienen las grandes canciones?) y el cierre a una época adictiva. Nunca su guitarra y su voz habían sonado tan dolientes, tan asfixiantes, tan profundas, tan generosas. (Luis Lapuente, Rock de Lux)
ECHO (Tom Petty, 1999)

Como otros grandes clásicos, con el final del milenio Petty va dando señales de una nueva vida, asimilada la edad adulta -se acerca a los 50- y ofrece su mejor versión, con Rick Rubin a su lado, en la que es su masterpiece definitivo.
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