Al trepidante R&B de ‘Scouting’ le reconocían inspiración en John Lee Hooker, transportado por un violín de embrollo progresivo alrededor del solo de guitarra. El bajo intuitivo, la batería libre, imaginativa. “Ninguna posibilidad de ser un superventas”, opinaba Rafael Revert en la revista El Musical. La cara B era ‘Sonetto’, también firmada por el cantante, Julio Matito, quien con su bajo conduce una fiera pieza que tampoco hace pensar que el grupo sea español. Macizo. Suena diferente. Los diálogos violín-guitarra contribuyen lo suyo. [Extraído de Rock Progresivo español, Luis Clemente]
DOS CANCIONES, DOS PALABRAS

Julio, Henrick, Antoñito y Gualberto ante la avanzada pintura de Paco Díaz Esteve en el primer single de Smash, publicado en 1969.
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