AMERICAN GRAFFITI (George Lucas, 1973)

La cultura popular juvenil nació en el cruce entre los años cincuenta y sesenta, y hasta allí regresa Lucas para rememorar sus dudas adolescentes, regalar la mejor película de baile de fin de curso de instituto de siempre y trascender...

desde sus Estados Unidos, su idealismo y su cultura suburbana, a cualquier pueblo de cualquier país occidental que se soñara abandonar en pos de un futuro mejor o, al menos, más divertido. La nostalgia del adulto, en periodo de decadencia, se torna amarga y sombría pese al colorista envoltorio, a la efervescencia de la juerga y a una extraordinaria banda sonora en la que no caben más éxitos. Lucas, que ya había demostrado en THX 1138 que podía realizar soberbia ciencia ficción adulta, se perdió para siempre en cualquier sentido que no fuera el de La guerra de las galaxias durante el resto de su carrera. Ganamos un mito, pero quizá perdimos a un director con eclécticas posibilidades de perdurar en más sentidos (Javier Ocaña, El País)

Comentarios

Deja tu comentario