“Queridos lectores, Sí, parece un poco redundante escribir algo más para añadir a un libro ya de por sí bastante denso. Y, por favor, no esperéis de mí que critique, alabe o analice los versos y estribillos incluidos entre las tapas de este enorme volumen, porque aún estoy volando por la carretera que lleva a Murphyland, desafiando la gravedad emocional, creo. ¿Quieres acompañarme? Ojala fuera el hombre que hubiese escrito mis canciones. ¿Acaso estoy confesando haber cometido plagio durante todos estos años? En absoluto, puedo prometer que he escrito todos estos poemas, letras o palabras -como quieras llamarlos-, y sin utilizar un diccionario de rimas. Sólo me gustaría poder ser tan romántico, generoso, espiritual y digno de confianza como la persona que escribió estas canciones. Sólo que tuviera la fe ciega de de mi poesía -pues ser un poeta es ser un creyente… pero cuando dejo a un lado mi bolígrafo o me alejo del ordenador, el mundo real entra impetuoso como la marea, y entonces floto en el mismo mar de temores, placeres y consternación general que todos los mortales. Si hubiera alguna palabra para describir lo que hago, pienso que sería rimador y rasgueador -eso es lo que mejor hago-. Creo que las canciones saben más de mí que yo de ellas. Y creo que la música es lo que da alas a las palabras. ¿Habrá alguien que escuche mis canciones dentro de cien años? Por favor, que alguien me envíe una nota si así fuera”. Elliott Murphy
Por primera vez se publica en nuestro idioma -en edición bilingüe- toda la producción lírica de un rockero con fama de maldito, pero con un bagaje literario que para sí quisieran muchas de las estrellas de show bussines actual. Siguiendo la estela de Dylan, Cohen o Cave, se nos demuestra aquí todo el esplendor de su amplia obra. A la concienzuda traducción de Alberto Manzano se añaden unas imágenes espléndidas que reflejan todas las épocas de este dandy del rock afincado en París y un útil y amplio glosario, confeccionado por Joseba Martín, en donde se citan todos los personajes mencionados en sus canciones.
Profusamente ilustrado
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