Hammill, sólo o con sus Van Der Graaf Generator, ha pergeñado algunas de las viñetas musicales más bellas y duras de las cuatro últimas décadas. Furia volcánica, ambiente gótico, siempre un paso más allá de sus contemporáneos, siempre inclasificable y libre de ataduras convencionales. Canciones de sonido incisivo o relajado que hablan de sombras interiores, de amores rotos y, también, de calladas esperanzas. Un legado majestuoso seguido de cerca por minorías incondicionales que ya son tan minorías, pero siguen manteniéndose incondicionales.
Este volumen extracta canciones de toda la producción como VDGG y de sus once primeros discos en solitario.
|