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| Los lectores opinan sobre «Un maravilloso presente. Autobiografía» |
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Se trata de una biografía de gran valor, como lo tienen casi todos los libros escritos por personas que hablan de una época en la que fueron protagonistas o secundarios, o en todo caso que la vivieron y son testimonios de primera mano. En este caso, los grandes puntos a favor de la biografía de Boyd son que se centra en un momento cúspide de la música popular, y revelan mucho sobre el trasfondo de la vida de los Beatles y de las rock-stars de los años setenta, lo que se plasma en sus sucesivas relaciones con George Harrison y con Eric Clapton. La biografía trata muy bien la inocencia del pop de principios de los sesenta, la utopía de la psicodelia y cómo finalmente, con la introducción de la heroína y la cocaína a finales de los sesenta, el asunto se descontrola y adquiere matices violentos. En este sentido son remarcables su experiencia con George en Haight-Ashbury y la descripción de la mansión de Friar Park y cómo todo se convirtió en una locura perpetua, con anécdotas poco conocidas (por ejemplo, se descubre que George mantuvo un breve idilio con Maureen, la mujer de Ringo). También se retrata la opulencia de las estrellas del rock de los setenta y su vida de continuas giras, borracheras y sexo con groupies. Eric Clapton aparece como una persona sumamente infantil, caprichosa y egocéntrica. Se agradece mucho también la sinceridad de Pattie y su escasa inclinación a culpar a los demás por lo que le ocurre a ella (algo que se diferencia de la autocompasión predominante en la biografía de Cynthia Lennon, que básicamente se limita a dejar mal a John).
Pero esta biografía también tiene sus puntos negativos. Por un lado, Pattie es demasiado prolija y acaba aburriendo con sus descripciones, que se fundamentan esencialmente en enumeraciones de plantas, de alimentos o de objetos de arte, sin ningún espíritu o intención que lo sustente. Y la peor mancha que personalmente le encuentro es que a veces es incapaz de separarse de la "alta sociedad" de la que continuamente habla, sin atreverse -o sin poder- a ejercer una perspectiva crítica sobre la vida vacía de los famosos que deambulan de fiesta en fiesta buscando nada más que diversión y glamour. De hecho, las páginas finales abundan en viajes que ella realiza a lugares exóticos en hoteles de lujo, y más fiestas con personajes famosos, sin que se aporte nada una vez ya ha dejado atrás la relación de Eric. Por eso siempre he pensado que la mejor biografía que se ha escrito nunca en este sentido es la de May Pang, "Adorable John", que creo que lleva años descatalogada en español, y que se centra en su "lost weekend" y disecciona y analiza con juicio crítico pero también con objetividad. En todo caso, en la biografía de Pattie Boyd es indudable que acaban pesando más los aspectos positivos que los negativos, y su lectura es altamente recomendable. Escrito por José Luis G. el 14/02/2010
Evaluación del lector: [4 sobre 5 estrellas] |
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El swinging London representa para la dorada década de los años 60 algo así como el momento álgido en el cual la gente chic que allí vivía, trabajaba y se relacionaba entre sí (actores, músicos, estrellas de la moda, artistas y gente bien y rica varia), escribió las páginas de oro de una manera de ver y sentir la vida y de hacer las cosas, que, como el tiempo se ha encargado de demostrar, fue absolutamente irrepetible. Era la época de los mitos, de una juventud que podía hacer lo que se propusiese y de unos cuantos acontecimientos sociales únicos que el cine, el arte y la literatura se han ocupado de inmortalizar con mayor o menor fortuna. Un tiempo que vio florecer a los mejores grupos de pop, como los Beatles o los Rollings Stones –por nombrar dos de los inmortales–, de la revolución de las costumbres, de la socialización de las drogas y de muchos sueños vitales que a partir de 1968 –se comprobó– no fueron al cien por cien realizables. Con ellos se creó una sociedad y una forma de vida que marcó el punto de inflexión entre pasado y presente.
Ese swinging London guapo, colorista y atrayente, contempló existencias como la de la grácil y sugerente Pattie Boyd, una hija de buena familia que, pese a una existencia personal no del todo sencilla respecto de la niñez y de la adolescencia, tuvo la habilidad –o la suerte, quién sabe– para engarzarse en aquel mundo aparentemente idílico. Conoció a George Harrison cuando, ya modelo de profesión, fue reclutada como extra para salir en A Hard Day’s Night, la sensacional cinta de debut cinematográfico del cuarteto de Liverpool.
La biografía en cuestión, pivota básicamente sobre esa primera experiencia marital junto al beatle más joven con el que vivió un amor tierno y casi inocente, pero también sobre la que luego mantuvo con el guitarrista Eric Clapton, relación, a todas luces, más tormentosa que la anterior aunque más apasionada e intensa que aquella. La Boyd, primero, pasa de puntillas por su infancia pese a descubrir ciertos detalles pero que muy reveladores y condicionantes de su trayectoria ulterior. A continuación, se sumerge con todas las consecuencias en la descripción de muchos episodios míticos de los 60 que ella vivió en primera persona y con absoluta intensidad: la cultura pop, el auge de los clubes, la psicodelia y las drogas. También fue motivo de inspiración de ambos músicos para componer temas como “Something” o “Layla”, canciones que se convirtieron en parte de una banda sonora personal que conjugó años felices con momentos extremadamente tortuosos. Pattie nos muestra cómo era la vida de los Beatles y la del genio de la guitarra al que compararon con Dios.
Lo más remarcable –al margen de un buenísimo tono descriptivo cercano a lo periodístico, muy fácil y directo a la vez, que facilita una lectura apasionantemente contagiosa– es el papel de esta mujer (y supongo que de otras como ella que también andaron por ahí) en la vida de estrellas del calibre y trascendencia de Harrison y Clapton. No lo olvidemos sus dos maridos es verdad, pero también buenísimos e íntimos amigos, cosa que dota de un morbo especial y contradictorio a los acontecimientos que la ex modelo se ha decidido a relatar por fin. Tras la lectura, se desprende que Pattie Boyd, enamorada absolutamente de los dos, aunque en etapas diferentes de su vida, ejerció como algo parecido a un abrigo –una especie de refugio donde cobijarse– para los momentos de debilidad que los hubo, muchos y muy graves.
Estuvo junto a George cuando sus escaramuzas espirituales se alternaban con malévolas y poco elegantes infidelidades que ella soportó con estoicidad teresiana. Ayudó a Eric en su trasiego por el desierto del alcoholismo y las drogas duras y sacrificó parte de su propia dignidad para ayudarlo a salir a flote. Estuvo también cercana a aquél cuando el de Surrey tuvo un hijo con otra mujer –el que ella jamás pudo engendrar a su lado– y le consoló cuando la criatura cayó accidentalmente desde un rascacielos neoyorquino. El precio de todo ello, poner su salud física y mental en peligro de muerte.
Finalmente, demostró enorme valentía, al desvincularse de “mano lenta” igual que lo había hecho antes con el de Liverpool. Se trataba de intentar dar continuidad a su propia vida no permaneciendo más tiempo a la sombra de personalidades artísticas tan grandes como aquellas aunque inmisericordemente terrenales. Se dio cuenta de una vez que en momentos dados, voluntaria o involuntariamente, sus compañeros sentimentales habían llegado a anularla como persona. La salida: por un lado, abrazar la espiritualidad pero siempre con los pies en el suelo; por el otro, recurrir a terapia piscológica para lograr trazar un punto y seguido a su existencia. Al final, parece ser, la guapísima Pattie ha logrado encontrarse a sí misma y vivir de forma independiente de su trabajo de fotógrafa. La mejor conclusión posible a una retrospectiva biográfica, interesante como la suya, que aflora sinceridad en todas y cada una de sus páginas, aunque sin recrearse en demasía con la morbosidad de aquellos excesos de los demás que de alguna manera también fueron los suyos. Escrito por Javier De Castro I. el 27/02/2009
Evaluación del lector: [5 sobre 5 estrellas] |
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| Viendo de la 1 a la 2 (de 2 opiniones) |
Páginas: 1 |
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