Micrófonos, grabadores, amplificadores de sonido, sintetizadores, secuanciadores, sampleadores, mp3…, a lo largo del siglo XX la música ha sido el campo artístico que ha conocido las transformaciones más profundas. Con el desarrollo tecnológico operado en los últimos cien años, la llegada de los medios masivos de comunicación y a la vez cierto grado de democratización de la cultura, facilitado por la aparición de las industrias culturales y la generalización de la educación, la música ha alcanzado aspectos y dimensiones desconocidos en épocas pasadas. Como consecuencia, se ha producido un espectacular aumento de sus usuarios y una transformación radical en nuestra relación con ella. Podemos oír música donde queramos, en las salas de concierto, en televisión, en discotecas, grandes almacenes, en el coche o en reproductor de mp3, si vamos caminando, integrando la música al paisaje urbano en el acto cotidiano de recorrer la ciudad.
En el libro Joan Elias Adell, entre otros autores, aborda la relación de la música popular con las nuevas tecnologías y su construcción de sentido en la cultura de masas. Francisco Ramos rastrea los cambios operados por la electrónica en la música de sala de conciertos. Daniel Varela trata sobre la música experimental en la actualidad y sobre las relaciones entre música y tecnología digitales. Norberto Cambiasso entra en el mundo de la música improvisada. Sebastián Dyjament reflexiona sobre el estado actual de la música electrónica generada por instrumentos digitales, los cambios que ha producido la masificación de la electrónica en la música y las nuevas formas de usar y entender la música que esto implica. Francisco Aix y Pedro G. Romero abordan el flamenco dentro de esta dinámica cultural.
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