Los Rolling Stones, reyes de la controversia, eran a finales de los sesenta los chicos malos del rock and roll. Con un buen montón de hits en su mochila, en el advenimiento de la nueva década la banda buscaba una identidad que renovara su imagen. Exiliados en Gran Bretaña por motivos tributarios, el grupo se juntó en un château situado en el sur de Francia, hogar temporal de Keith Richards, para grabar el seminal álbum doble Exile on Main Street, y resultó tanto la culminación de todo lo que la banda significaba como una insinuante indirecta acerca de cómo podrían estirarse los límites del rock and roll, de manera que pudiera incluirse en él el más amplio muestrario de sonidos: desde el country acústico hasta duro R&B. Para muchos, aún hoy se manytiene como la más importante declaración de los Stones. Ahora, gracias a John Perry -extraordinario guitarrista de una de las bandas británicas más personales, The Only Ones- y a las voces de quienes allí estuvieron, podemos conocer la historia de cómo se hizo este álbum, con elementos que nos acercan al mundo del sexo, droga y rock and roll de los Stones, evidencias documentales, una larga entrevista exclusiva con Anita Pallenberg y un detallado análisis canción a canción.
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