Aunque parezca extraño, la movida madrileña nació en Barcelona. A principio de los setenta, Madrid era una ciudad demasiado gris y funcionarial para que floreciese una generación de artistas jóvenes con ganas de romper esquemas. Las condiciones eran más favorables en la Barcelona inconformista que vio nacer el boom de la narrativa hispanoamericana, la ‘gauche divine’, la Nova Canço y las reivindicaciones políticas.
En este ambiente de cambio y revolución dieron sus primeros pasos músicos como Alaska o Ramoncín, el productor Gay Mercader, Ouka Lele o la fotógrafa Maria Espeus, periodistas musicales como Àngel Casas o Carles Bosch, editores de revistas míticas de la década, el fundador de Celeste, Víctor Jou, o Antonio Miró, que antes de ser diseñador de moda ejerció de músico, Diego Manrique, Javier Mariscal… entre otros. Este libro es una radiografía de aquel momento; un libro donde se explican los representantes de aquella generación heterogénea que introdujo las nuevas tendencias artísticas de los convulsos años setenta: del reggae al punk pasando por la estética pop, que cristalizó en la década siguiente en el resto del Estado español.
Edición en catalán / Profusamente ilustrado
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